A partir de 14-15 años. Nuestra recomendación de hoy es una novela inquietante: EL HOMBRE INVISIBLE (1897), del célebre escritor inglés H. G. Wells, uno de los pioneros del género de la ciencia ficción. Y tú, si pudieras ser invisible, ¿qué harías con tan increíble habilidad?
Durante un día de nieve cerrada, llega a un pequeñísimo pueblo inglés un extraño hombre, cubierto con vendas, sombrero y gafas oscuras. Pronto, consigue que la dueña de una desértica posada le brinde hospedaje. A los pocos días, recibe un paquete con un cargamento lleno de tubos de ensayo y extraños productos, y se encierra a trabajar en un misterioso experimento. Todo indica que ha sufrido un terrible accidente. Sin embargo, la curiosidad de los vecinos puede más que la compasión y, poco a poco, conseguirán arrancarle a este forastero su terrible secreto. En realidad, se trata de un joven y brillante científico, Griffin, quien, tras largas jornadas de agotadores experimentos, descubre la forma de hacerse invisible. Sin embargo, trastornado por los sufrimientos y el acoso a que se ve sometido, abandona todo escrúpulo y trata de emplear su descubrimiento para enriquecerse y dominar, sin detenerse ante la violencia y el engaño. Pero el don que prometía poder y libertad pronto se convierte en una condena. A medida que su cordura se desvanece, el hombre invisible se convierte en una sombra de sí mismo, perseguido por el miedo, el aislamiento y la desesperación…
El hombre invisible cuenta las contradicciones de un joven y ambicioso científico que, tras un largo y arduo trabajo, encuentra la fórmula de la invisibilidad. Pero lo que inicialmente parecía un logro brillante termina convirtiéndose en una pesadilla. En esta novela, H. G. Wells expone los peligros del mal uso de la ciencia y nos invita a reflexionar sobre sus límites éticos. Su personaje central, el joven científico, Griffin, se transforma en el «hombre invisible», alcanzando, como Drácula o Frankenstein, un lugar en el imaginario del mundo moderno. Y, como el mismísimo doctor Frankenstein, ejemplifica la figura del «científico loco« que hace un uso irreflexivo e inescrupuloso del conocimiento científico, con las consecuencias nefastas para los seres humanos que supone el poner ese conocimiento al servicio de causas egoístas o espurias. Su historia es un estudio profundo sobre los límites de la ciencia, la ética del conocimiento y la soledad humana, frente a la obsesión por el control absoluto. Se trata de una de las obras maestras de la ciencia ficción moderna. Además, en su mezcla de terror psicológico, crítica social y belleza literaria, H. G. Wells nos muestra que el verdadero monstruo no siempre es el que desaparece a los ojos, sino el que se oculta dentro del alma. Así, Wells nos ofrece una crítica social, envuelta en un relato de suspense y ciencia ficción, que aún conserva toda su vigencia.
Por otra parte, y a diferencia de otras novelas de la época, es relativamente corta, su trama es accesible y no requiere conocimientos previos especializados, y tiene un ritmo ágil que mantiene el interés de los lectores jóvenes. Sin embargo, el texto contiene expresiones anticuadas y referencias culturales del siglo XIX que pueden dificultar la comprensión sin anotaciones o contexto. Además, hay que tener en cuenta que el personaje de Griffin manifiesta comportamientos brutales y sádicos, y muestra una indiferencia moral que puede ser perturbadora para lectores sensibles. Aunque la violencia no es explícita, la exploración del aislamiento mental y la degradación moral de Griffin puede resultar incómoda para edades más tempranas que la que aquí recomendamos.

Escritor y filósofo británico, H. G. Wells nació el 21 de septiembre de 1866. Era hijo de un jugador de críquet profesional y de una sirvienta, fue aprendiz de pañero y ayudante de químico antes de ganar una beca para estudiar Biología en el prestigioso Royal College of Science de Londres. Debido a su falta de recursos económicos, tardó varios años en licenciarse. Poco después, debido a problemas físicos, decidió dedicarse a la escritura de manera constante. Su obra es prolífica, con más de cien libros y multitud de cuentos, y en ella podemos encontrar tanto obras de ciencia ficción, como La guerra de los mundos (1898) o La máquina del tiempo (1895) —ambas llevadas al cine en más de una ocasión—, como obras de corte social, Tono Bungay (1909), o centradas en el estudio de la historia. Aunque es más recordado por sus innovadoras novelas de ciencia ficción, entre las que citaremos además El hombre invisible (1897) y La isla del doctor Moreau (1896), Wells también escribió extensamente sobre política y asuntos sociales, y fue uno de los intelectuales públicos más destacados de su época. De fuertes convicciones políticas, H. G. Wells defendió la posibilidad de una sociedad utópica y criticó duramente a políticos y mandatarios, sobre todo en relación a los conflictos armados y las guerras mundiales. Murió en Londres el 13 de Agosto de 1946.
De esta novela de Wells, además de adaptaciones para la radio y la televisión, hubo dos versiones cinematográficas que destacaremos. En primer lugar, una película de 1933, producida por Universal Pictures y dirigida por James Whale. En ella, Griffin fue interpretado por Claude Rains. La película es considerada una de las grandes películas de terror de la Universal de los años 1930 y dio origen a varias continuaciones, así como a muchas secuelas que usaban la idea de un «hombre invisible», pero tenían poca relación con la historia original. En cuanto a la segunda adaptación, se trata de una película estadounidense de 2020, escrita y dirigida por Leigh Whannell. La cinta está protagonizada por Elisabeth Moss y Oliver Jackson-Cohen, en el papel de Griffin.



