A partir de 15-16 años. Hoy recomendamos una novela ciertamente inquietante: FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO (1818), de la británica Mary Shelley, nacida el 30 de agosto de 1797. Un clásico imprescindible de la ciencia ficción y el terror que es mejor disfrutar en compañía.
Impulsado por la ambición y la osadía, Victor Frankenstein es un estudiante de Medicina que desafía los límites del conocimiento al crear vida de forma artificial en un laboratorio, empleando para ello la energía eléctrica. En cuanto el ser, creado a partir de fragmentos previamente seleccionados de cadáveres, se despierta, Frankenstein lo abandona, horrorizado por el resultado de su obra. Así, la criatura deberá enfrentarse sola a la sociedad y al mundo, que la recibirán con crueldad por su aspecto sobrecogedor.
La grandeza de este mito moderno reside en la trágica relación entre creador y criatura, y en la humanidad y la profundidad ética del monstruo, que continúan desafiando nuestra idea de lo que significa ser humano. Sir Walter Scott lo calificó de «relato extraordinario, en el que su autor parece revelar poderes poco comunes de imaginación poética.» La obra es, además, una reflexión sobre los límites éticos de la ciencia, las consecuencias de nuestro empeño por dominar la naturaleza, la necesidad afectiva y la soledad del individuo en toda época. La novela emplea múltiples niveles de relato y reflexiones filosóficas extensas que resultan desafiantes, con un ritmo lento, introspectivo y denso, lo que dificulta mantener la atención a lectores menores de la edad que aquí recomendamos. En este sentido, ayuda mucho la lectura en voz alta con acompañamiento adulto. Temas como el abandono parental y el rechazo social, la obsesión destructiva de Víctor Frankenstein y su búsqueda implacable del monstruo, su culpa y su responsabilidad moral respecto a la vida que ha creado, o el aislamiento, la soledad y la impotencia del monstruo, requieren una madurez que lectores menores no alcanzan, y muchos menos, sin ayuda. Además, en la novela hay actos de violencia explícita y un sufrimiento emocional intenso por parte del monstruo, así como múltiples muertes de personajes importantes, algunas de ellas con detalles perturbadores.
El origen de la célebre novela de Mary Shelley es bien conocido. Durante el verano boreal de 1816, el año sin verano, el hemisferio norte soportó un largo y frío «invierno volcánico» debido a la erupción del volcán Tambora. Durante este terrible año, Mary Shelley y su marido Percy Bysshe Shelley hicieron una visita a su amigo Lord Byron, quien entonces residía en Villa Diodati, Suiza. Después de leer una antología alemana de historias de fantasmas, Byron retó a los Shelley y a su médico personal, John Polidori, a componer, cada uno, una historia de terror. De los cuatro, solo Polidori completó la historia, El vampiro (1819), pero Mary concibió una idea. Y esa idea fue el germen de la que es hoy considerada la primera historia moderna de ciencia ficción y, por añadidura, una excelente novela de terror gótico. Pocos días después, tuvo una pesadilla o ensoñación y escribió lo que sería el cuarto capítulo del libro. Se basó en las conversaciones que mantenían con frecuencia Polidori y Percy Shelley respecto de las nuevas investigaciones de Luigi Galvani y de Erasmus Darwin, las cuales trataban sobre el poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes, lo que se conoce como experimentos galvánicos. De regreso a Gran Bretaña, Mary convirtió ese primer relato en la novela publicada en 1818, que luego reescribió por completo en 1931, en la versión definitiva que ha llegado a nosotros.

Mary Wollstonecraft Shelley nació en Londres, el 30 de agosto de 1797. Fue la única hija de William Godwin y de Mary Wollstonecraft, dos pensadores progresistas que la introdujeron en los ambientes intelectuales. Con apenas catorce años, conoció al joven poeta Percy Bysshe Shelley, del cual se enamoró y con el que huyó a Francia. Viajaron por la Europa continental y, cuando se suicidó la primera esposa del poeta, se casaron. Durante su matrimonio, que duró ocho años —hasta la muerte de Percy en un naufragio—, vivieron en distintos países y formaron parte del círculo de poetas románticos que frecuentaba lord Byron. A los veintiún años, Mary Shelley publicó su primera novela, Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), con gran éxito. También es autora de las novelas Lodore (1835), Falkner (1837) y la postapocalíptica El último hombre (1826), que escenifica el fin de la civilización en el siglo XXI. Un tumor cerebral fue lo que causó su muerte prematura en 1851.
De la novela de Shelley ha habido múltiples adaptaciones y versiones en diversas artes. Entre las versiones cinematográficas destaca, en primer término, la realizada por James Whale en 1931. Está protagonizada, entre otros, por Boris Karloff (monstruo) y Colin Clive (Frankenstein). Por su parte, Frankenstein de Mary Shelley es una película de 1994 dirigida por Kenneth Branagh, protagonizada por Robert De Niro (monstruo), Tom Hulce, Helena Bonham Carter y el propio Kenneth Branagh como Frankenstein. Por último, la versión más libre de la novela de las tres que destacamos es la realizada por Guillermo del Toro en 2025. Está protagonizada por Oscar Isaac (Frankenstein), Jacob Elordi (monstruo), Mia Goth, Felix Kammerer, Lars Mikkelsen, David Bradley, Lauren Collins, Charles Dance y Christoph Waltz. Esta versión, como las dos anteriores que hemos citado, ha gozado de un gran éxito de crítica y de público.




