A partir de 9-10 años. Hoy recomendamos un clásico deslumbrante de la literatura infantil, la novela EL PRINCIPITO (1943), del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, nacido el 29 de junio de 1900. En ella volvemos a ser niños para recordar lo que quizá, al crecer, hayamos olvidado…
La novela comienza cuando un piloto se estrella en el desierto del Sahara. Mientras intenta reparar su avión, un pequeño niño rubio lo sorprende pidiéndole que dibuje un cordero. Este niño es el Principito, un joven príncipe de apenas metro y veinticinco centímetros de altura proveniente de otro planeta. Entonces, el Principito le cuenta su historia: venía de un asteroide tan pequeño como una casa (B612), donde vivía con una rosa única y extraordinaria a la que amaba profundamente. Preocupado por su futuro juntos y confundido por sus sentimientos, había decidido abandonar su planeta para explorar el universo y entender mejor la vida y el amor…
Fábula y relato filosófico que interroga acerca de la relación del ser humano con su prójimo y con el mundo, El Principito concentra, con maravillosa simplicidad, la constante reflexión de Saint-Exupéry sobre la amistad, el amor, la responsabilidad y el sentido de la vida. A través de esta historia aparentemente simple, Saint-Exupery critica el materialismo y la superficialidad de los adultos, mientras celebra los valores auténticos: el amor, la amistad, la responsabilidad y la belleza de las cosas simples que realmente importan. La obra está ilustrada, además, con las acuarelas del autor, con imágenes que han cautivado la imaginación de grandes y pequeños durante generaciones. El principito se ha convertido en el libro francés más leído y más traducido de todos los tiempos, y ha sido traducido a más de doscientos cincuenta idiomas y dialectos.

Antoine de Saint-Exupéry nace en Lyón el 29 de junio de 1900, en el seno de una antigua familia aristocrática. Tras recibir educación en diversos colegios religiosos, al término de sus estudios secundarios intenta entrar en la Escuela Naval, pero no aprueba los exámenes de ingreso. En 1920 cumple el servicio militar en la Fuerza Aérea, y a partir de entonces la aviación se convierte en la gran pasión de su vida. Su primer cuento ve la luz en 1926, el mismo año en que comienza su carrera de piloto en la compañía Latécoère. Poco después, es destinado a Cabo Juby, donde escribe su primera novela, Correo del sur (1928). De África se traslada a Sudamérica, con el encargo de establecer nuevas líneas comerciales. Allí concluye Vuelo nocturno, que se publica en 1931 con enorme éxito y obtiene el premio Fémina.

A partir de 1935, Saint-Exupéry trabaja como corresponsal de los periódicos Intransigeant y Paris Soir en Rusia y España, y con su avión Simoun participa en diversos raids como el París-Saigón y el Nueva York-Tierra del Fuego. Todos estos recuerdos, acumulados en diez años de vida aventurera, los vuelca en su novela Tierra de hombres (1939). A los pocos meses, desatada la Segunda Guerra Mundial, combate como piloto de reconocimiento y, tras la caída de Francia, se instala en Nueva York. En la gran ciudad norteamericana escribe Piloto de guerra (1942), fruto de sus experiencias durante la contienda, y El Principito (1943), novela corta de gran originalidad que lo hizo universalmente famoso y que se ha convertido en uno de los fenómenos literarios más importantes de este siglo. En breve se reincorpora al servicio activo en el norte de África, donde escribe una obra de reflexiones filosóficas y políticas titulada Ciudadela, que sería publicada póstumamente (1948). El 31 de julio de 1944, Antoine de Saint-Exupéry despega de un campo de aviación de Córcega para cumplir una misión de la que no regresaría jamás.
Entre las adaptaciones de El principito se pueden encontrar películas, musicales, series animadas —incluido un anime—, obras de teatro, óperas y canciones con alusiones a la trama de la novela. Además, la historia de algunas de estas obran ha sido «actualizada», con tal de que el principito esté más acorde con los niños del siglo XXI. La obra también tiene adaptaciones de audio narradas por diversos artistas, y las cuales inicialmente fueron grabadas en discos de vinilo y casetes, de igual modo que se transmitieron en la radio. Por su parte, el actor Richard Burton recibió la decimoctava edición del premio Grammy en la categoría «Mejor grabación infantil» con su narración de la obra en 1974.

