A partir de 14 años. Nuestra recomendación hoy va para amantes del misterio sobrenatural (abstenerse miedosos): AIRE NEGRO (2000), novela del escritor gallego Agustín Fernández Paz, nacido el 29 de mayo de 1947. Un psiquiátrico, presencias malignas, leyendas, supersticiones…, ¡ideal para un buen mal rato!
Cuando el doctor Víctor Moldes comienza a trabajar en la clínica psiquiátrica Beira Verde, tiene como primera paciente a Laura Novo, una mujer con la memoria borrada, que no habla y ocupa las horas del día en escribir de manera compulsiva su nombre, aferrada a él como si fuera el único resto de algún naufragio emocional. Mediante una terapia innovadora, el doctor consigue que la paciente abandone su prisión interior y comience a recordar su pasado. El doctor conseguirá que Laura rememore todo lo que le sucedió en los meses anteriores, cuando una oscura sombra parecía amenazar su vida. Ninguno de los dos podía imaginar que le estaban abriendo la puerta a una realidad terrible, olvidando que, por debajo de la tranquilizadora superficie de la vida, los terrores más hondos esperan la ocasión propicia para destruirnos…
Aire negro, publicada originalmente en lengua gallega, fue escrita por uno de los mejores representantes de la literatura infantil y juvenil en dicha lengua, Agustín Fernández Paz. Maestro, profesor de literatura, pedagogo, editor… ha recibido numerosos premios a lo largo de su vida, como el Lazarillo. el Premio El Barco de Vapor o el Nacional de Literatura Infantil. En esta novela vuelve al terreno de lo sobrenatural, del terror a lo desconocido, de las creencias y supersticiones rurales. Aquí la ambigüedad es un elemento central: la protagonista, Laura Novo, está en un centro psiquiátrico, así que todo lo que ella narra se pone en cuestión. Además, el otro narrador es su psiquiatra, Víctor Moldes, que nos da su propia versión de la historia. ¿Qué hechos son reales o son sólo producto de la imaginación de la paciente? Por otra parte, Fernández Paz, como en Cartas de invierno, vuelve a integrar el misterio, la fantasía y el terror con los elementos de la mitología y el folclore gallegos. Y, una vez más, esos elementos van apareciendo paulatinamente, consiguiendo que la intriga se mantenga hasta el final. Un final en el que al lector le acaba quedando la duda sobre lo que realmente ha sucedido.

Agustín Fernández Paz, nacido en Vilalba (Lugo) en 1947, es una de las figuras más destacadas de la literatura gallega contemporánea. Profesor y escritor, desarrolló una amplia obra narrativa, traducida a diferentes idiomas y reconocida con los más importantes premios. Se dio a conocer en 1989 con el libro de cuentos A cidade dos desexos, que inaugura la colección Merlín de literatura infantil (Xerais), de la que fue fundador y codirector, al que siguieron, entre otros, títulos como Las flores radioactivas (1990), Cuentos por palabras (1991), Trece años de Blanca (1994), Cartas de invierno (1995), Aire negro (2000), Corredores de sombra (2006), O único que queda é o amor (2007), La nieve interminable (2015)… Reunió textos memorialísticos en el libro O rastro que deixamos (2012) y sus ensayos sobre la lectura en Un mundo de palabras (2017).

