A partir de 10 años. Nuestra recomendación de hoy es un clásico de la literatura infantil: LAS AVENTURAS DE PINOCHO (1883), novela del autor italiano Carlo Collodi. Una reflexión sobre la infancia con elementos mágicos del cuento de hadas, no exento de sátira y onirismo.
Gepetto es un carpintero italiano humilde al que la vida no le ha dado la oportunidad de ser padre. Un día, en un arranque de melancolía, crea un muñeco de madera, Pinocho, de forma que sea parecido al hijo que querría haber tenido. Una noche, aún inacabado, el muñeco cobra vida por mediación de un hada…
Las aventuras de Pinocho es un libro engañosamente sencillo sobre la infancia perdida, que no ha dejado de inspirar interpretaciones y significados nuevos. Colmado de crueldad, magia y sátira, en este libro se entreveran la picaresca, el teatro callejero y los cuentos de hadas de un modo que anticipa el surrealismo e, incluso, el realismo mágico. Según Umberto Eco, el libro «no se limita a impartir una moraleja simple, tiene todo el aspecto de una novela de educación». Es cierto que trata temas como la obediencia, la sinceridad, la amistad, la lealtad, el esfuerzo y la superación personal, pero las enseñanzas que se derivan surgen de forma natural de los hechos narrados. La novela es ágil y con variadas aventuras, lo que mantiene siempre vivo el interés del lector. El personaje protagonista comete errores, pero aprende de ellos y, finalmente, se redime. La novela no oculta la existencia de personajes malvados, atmósferas inquietantes, violencia o pobreza, pero tampoco se recrea en ellos de forma que puedan ser perturbadores para el público infantil.

Carlo Collodi, pseudónimo de Carlo Lorenzini, nació en Florencia el 24 de noviembre de 1826, donde su padre era cocinero de una familia aristocrática. Fue al colegio y al seminario, donde tuvo acceso a los libros prohibidos por la Iglesia. Su primer trabajo fue en una librería, a los dieciocho años. Sirvió como voluntario en el ejército toscano durante las guerras italianas de independencia de 1848 y 1860, fundó un semanario satírico, Il Lampione, y se hizo famoso como autor de novelas y obras teatrales. A principios de 1856 alcanzó la fama con su novela In vapore, escribiendo luego varios cuentos y relatos satíricos, hasta que, en 1875, entró en la literatura infantil con Racconti delle fate, una traducción de los cuentos de hadas del francés Perrault. En 1880 empezó a publicar, por entregas, en Il Giornale dei bambini (el primer periódico italiano para niños), la obra Storia di un burattino (historia de un títere), publicada tres años más tarde con el título de Las aventuras de Pinocho. Collodi murió en 1890 sin haber visto el inmenso éxito que su obra acabaría cosechando en todo el mundo.
De la historia creada por Carlo Collodi ha habido diversas adaptaciones a otras artes. En el cine, destacaremos dos adaptaciones cinematográficas. En primer lugar, el clásico animado de Disney, Pinocho, de 1940, el segundo largometraje animado del estudio, tras Blancanieves (1937).


La segunda adaptación destacada es la película de animación musical hecha con la técnica stop-motion, perteneciente al género de fantasía oscura y dirigida por Guillermo del Toro y Mark Gustafson. Está basada en las ilustraciones de Gris Grimly de la novela de Collodi para su edición del año 2002.
Por último, la historia de Pinocho también ha conocido varias versiones dentro del género de la ciencia ficción, como la película de animación P3K: Pinocho 3000 (2004).


Finalmente, citaremos la película de imagen real A. I. Inteligencia artificial (2001), dirigida por Steven Spielberg. Está basada en el relato de ciencia ficción «Los superjuguetes duran todo el verano», de Brian Aldiss, e incorpora elementos de Las aventuras de Pinocho. Esta película era un proyecto original del director Stanley Kubrick a principios de los 70, pero se estancó durante años en fase de desarrollo, en parte porque Kubrick consideraba que la imagen generada por ordenador no estaba lo suficientemente avanzada para crear el personaje de David, que él creía que ningún actor infantil podía interpretar con suficiente credibilidad. Tras el fallecimiento de Kubrick, en 1999, Steven Spielberg se hizo cargo del proyecto, que finalmente protagonizaron Haley Joel Osment, Frances O’Connor y Jude Law.

