El perro de los Baskerville

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A partir de 13 años. Nuestra recomendación de hoy es para los amantes del misterio (y de Sherlock Holmes, claro): EL PERRO DE LOS BASKERVILLE (1901), novela de Arthur Conan Doyle, nacido un 22 de mayo de 1859. Tras ocho años de paréntesis, recupera a su icónico personaje con esta magnífica historia detectivesca.


Una antigua leyenda cuenta que la familia Baskerville, de Devonshire, sufre una terrible maldición por la cual son perseguidos por un sabueso infernal. Desde que el ancestro de sir Charles, Hugo de Baskerville, resultó asesinado por un perro gigante, la muerte de sus descendientes ha estado precedida de la aparición de un sabueso endemoniado. Por eso, cuando en 1889 Sir Charles Baskerville muere repentinamente en un sendero junto a su casa y se descubren las huellas de un perro alrededor de su cuerpo, el Dr. Mortimer pide ayuda a Sherlock Holmes para investigar la verdadera causa de la muerte.
El siguiente y único heredero legítimo Baskerville es el joven Henry, quien se traslada desde Canadá a la ancestral morada de su linaje en Devonshire Moor. Henry hace oídos sordos a todas las supersticiones y habita en la Mansión Baskerville. Ahora, todo depende de Sherlock Holmes y su asistente, el Dr. Watson, para averiguar la verdad detrás de la leyenda y salvar la vida de Henry. El detective tratará de no permitir que las supercherías enturbien su juicio analítico para desenmascarar al asesino de sir Baskerville: “No es cuestión de lo que sabemos, sino de lo que podemos demostrar». Mientras tanto, hay noches en las que se oyen terribles aullidos en el páramo y un terrible perro envuelto en llamas acecha por las colinas de los pantanos…

El perro de los Baskerville vio la luz ocho años después de la última historia de su protagonista: el relato El problema final. Cuando Arthur Conan Doyle, su creador, mató a Holmes en dicho relato, hubo gran indignación y rechazo entre los fieles del detective, por lo que Doyle decidió devolverle la vida en una época anterior a su célebre enfrentamiento final con Moriarty. Así nació esta novela, una de las mejores novelas policiales de todos los tiempos. Como ha destacado algún crítico, la novela «ejemplifica la tensión del momento entre ciencia y superstición». En esta aventura, Sherlock Holmes tendrá la misión de llevar la razón y disipar las sombras opresoras del pasado. El propio Holmes admite enfrentarse en esta ocasión a un villano de primer orden, alguien dispuesto a subvertir cualquier convencionalismo con tal de conseguir sus fines. Y, para ello, ese villano usa además un monstruo: un ser fuera de control, que parece extraído de las profundidades del infierno. Arthur Conan Doyle rescata la leyenda popular e incluso reparte parte de la ganancia con el periodista Bertram Fletcher, que le ayudó a determinar los primeros hechos; la historia está ambientada en el lugar original y esos hechos han sido magistralmente transmitidos al texto, constituyendo una lectura absorbente.

Arthur Conan Doyle nació en Edimburgo en 1859, en una familia donde casi todos destacaban en alguna actividad artística. Allí se educó en una escuela pública y luego pasó a un colegio jesuita, donde conoció bien a los prosistas latinos y a clásicos ingleses como Shakespeare. Estudió Medicina en la Universidad de Edimburgo hasta 1881. En 1886 terminó de escribir Estudio en escarlata, donde definió al personaje de Sherlock Holmes, quien protagonizaría muchas de sus historias hasta 1926 (El signo de los cuatro, El sabueso de los Baskerville, Las aventuras de Sherlock Holmes…). Doyle también creó otros personajes singulares, como el profesor Challenger (protagonista de varias novelas, entre ellas El mundo perdido). Además, escribió novelas históricas, lo cual era, según confesó, su máxima aspiración literaria. Falleció en 1930, en Crowborough, de un ataque al corazón.

Doyle fue el escritor más leído de su época gracias a su famosa creación, el detective Sherlock Holmes, bajo cuya sombra siempre vivió tanto su persona como el resto de su obra. Ejerció de médico un tiempo y se especializó en oftalmología, hasta que el enorme éxito de sus relatos propició que abandonara la profesión. Dejando a un lado sus diferentes obras de teatro, ensayos, novelas y relatos, Conan Doyle escribió cuatro novelas y cincuenta y seis cuentos protagonizados por Sherlock Holmes y su compañero, el doctor Watson, los cuales sentaron los cimientos para mantener vivo uno de los mitos modernos más famosos y prolíficos de nuestra cultura. A pesar de su amplia y famosa obra literaria, nunca recibió ningún premio a lo largo de toda su carrera.

El perro de los Baskerville ha dado lugar a más de veinte adaptaciones al cine, de las cuales destacaremos aquí la realizada en 1939 por el director estadounidense Sidney Lanfield, protagonizada por Basil Rathbone, en el papel de Sherlock Holmes, y Nigel Bruce, en el de Watson. Ambos actores protagonizaron un total de catorce películas de Sherlock Holmes entre 1939 y 1946.

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