Matar a un ruiseñor

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A partir de 16 años. Un 28 de abril de 1926, hace hoy ya 100 años, nació la escritora norteamericana Nelle Harper Lee, autora de la célebre novela MATAR A UN RUISEÑOR (1960). En ella, a través de los ojos de una niña de 9 años, Scout, aborda temas como el racismo y la injusticia, endémicos en los estados sureños, como la Alabama natal de la escritora.


La novela narra la vida en un pueblo ficticio de Alabama, llamado Maycomb, durante los años de la Gran Depresión. Atticus Finch, el padre de Scout, abogado y hombre respetado en la comunidad como modelo de rectitud, defiende a un hombre afroamericano, Tom Robinson, acusado falsamente de la violación de una mujer blanca. La defensa de este hombre va a acarrearle muchas dificultades, ya que los prejuicios por el color de la piel, imperantes en el pueblo y en su sistema de justicia, suponen una condena casi segura… La novela es un alegato por la igualdad y la justicia, y contra el racismo y las desigualdades sociales. Como contrapunto a todos los conflictos, se alzan la integridad de un hombre, el abogado Atticus Finch, que defiende lo que cree justo, y cuya rectitud es puesta a prueba; así como la inocencia infantil, representada por Scout, con sus juegos infantiles, sus miedos, sus conflictos y su visión de la vida, que a veces se enfrenta a la de los adultos.

Nelle Harper Lee nació en Monroeville, Alabama, el 28 de abril de 1926, siendo la menor de cuatro hermanos. La madre de Lee era ama de casa, mientras que su padre fue un ex editor de periódico, hombre de negocios y abogado: En una ocasión defendió a dos hombres negros, padre e hijo, acusados de asesinar a un comerciante blanco. Tras terminar sus estudios secundarios, Lee estudió derecho en la Universidad de Alabama, donde escribió para el periódico universitario y para una revista de humor. Contra los deseos de su padre, abandonó sus estudios y, a los 23 años, se trasladó a Nueva York. Allí encontró trabajo en el departamento de reservas de una aerolínea y, cuando no estaba trabajando, Lee se dedicaba a escribir.

En 1957, el manuscrito de Ve y pon un centinela acabó en manos de la editora Tay Hohoff, que, aunque impresionada, consideró que no estaba aún listo para ser publicado. Durante dos años, esta editora guió a Lee para pulir y dar forma a la historia, inspirada en un conflicto racista acontecido en la localidad vecina de Scottsboro en 1931. El manuscrito final cambió de título: Matar a un ruiseñor (1960), convertida hoy en un clásico de la literatura norteamericana del siglo XX. Lee decidió retirarse del mundanal ruido cuando alcanzó la fama. En 2007 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos por su carrera literaria. Premio Pulitzer en 1961, en 2015 se ha reencontrado y publicado la novela Ve y pon un centinela, rechazada por sus editores en su momento y una de cuyas tramas secundarias es la que dio origen a Matar a un ruiseñor.

Poco después de la publicación de Matar a un ruiseñor, en 1962, el director Robert Mulligan la llevó a la pantalla en una inolvidable película nominada a ocho premios Oscar, de los cuales obtuvo tres: al mejor guión (Horton Foote), al mejor intérprete masculino (Gregory Peck) y a la mejor dirección de arte. Lo curioso es que, para el papel de Atticus, se barajaron inicialmente nombres como el de Rock Hudson o James Stewart, quien rechazó el papel al creer que la película tendría una acogida controvertida. Se cuenta que, el primer día de rodaje, tras presenciar la escena en la que Atticus regresa a casa desde su despacho de abogado, Harper Lee se echó a llorar y afirmó que Gregory Peck le recordaba a su padre, incluso por su barriga redondeada. Peck le respondió: «Eso no es barriga, Harper; es una gran actuación».

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