A partir de 11 años. Hoy tenemos una maravilla de la literatura infantil, para amantes de los dulces: CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE (1964), del autor británico Roald Dahl. Acompañar a Charlie en este extraño y peligroso «viaje» es una buena forma de prepararse para el «viaje» de la vida.
El señor Willy Wonka, el genio de la fabricación de chucherías, escondió cinco billetes dorados en los envoltorios de sus chocolatinas. Los que den con ellos podrán visitar su misteriosa fábrica, donde se elaboran las golosinas más sabrosas que se pueda imaginar: helados que nunca se derriten, caramelos eternos que no se desgastan, chicles que nunca pierden el sabor, globos de azúcar que se pueden hinchar hasta hacerlos enormes… Charlie Bucket encontrará uno de los billetes mágicos y será uno de los niños afortunados que entren en la fábrica de las maravillosas golosinas. Esta será una visita que cambiará su vida para siempre.
Charlie y la fábrica de chocolate es la novela más famosa de Roald Dhal, uno de los principales autores de la literatura infantil del siglo XX. El humor, una narración tan eficaz cómo económica, y la ternura para caracterizar una gran tipología de personajes adultos e infantiles, unas veces, y la crueldad para castigar sus vicios, en otras, singularizan esta obra, joya de la literatura infantil. El libro transmite valores fundamentales como la bondad, la honestidad, la humildad y la importancia de la familia. Charlie representa al niño virtuoso que es recompensado no por suerte, sino por su integridad. Además, la fábrica de chocolate es un entorno fantástico y vibrante que captura perfectamente la capacidad de asombro de los niños. Dahl describe escenas vívidas y creativas que generan fascinación lectora. Y, aunque dirigida a menores, la novela critica sutilmente comportamientos negativos (glotonería, vanidad, falta de escucha) a través de las consecuencias que sufren los niños mimados. Dahl usa el humor negro y el sarcasmo, algo que algunos lectores pueden interpretar literalmente o encontrar desconcertante. Por ello, la obra requiere cierta madurez emocional para apreciar que el castigo de los niños es una crítica burlona a sus defectos. Por último, el vocabulario y la estructura narrativa son claros y ágiles, lo que hace que la lectura fluya sin grandes dificultades para lectores de estas edades.

Roald Dahl nació en Llandaff, al sur de Gales, el 13 de septiembre de 1916, y pasó muchas de sus vacaciones en Noruega, país de origen de sus padres. Empezó a escribir cuentos en 1942, después de pasar sus años de juventud trabajando en África y siendo piloto en la Segunda Guerra Mundial. Su peculiar mundo, lleno de imaginación, fantasía y grandes dosis de humor y crueldad, le convirtió pronto en un autor de culto. La consagración definitiva le llegó en 1964, con la publicación de su novela más recordada, Charlie y la fábrica de chocolate. Paralelamente, tuvo una exitosa carrera como escritor de macabros cuentos para adultos, usualmente apelando al humor negro y a los finales sorpresivos. Dahl escribió más de sesenta cuentos y han aparecido en numerosas colecciones, algunas sólo publicadas en forma de libro después de su muerte. Por último, Dahl participó también en la escritura de varios guiones de cine y TV, entre ellos el de una película de James Bond, Sólo se vive dos veces, protagonizada por Sean Connery, y escribió otros clásicos de la literatura infantil como James y el melocotón gigante (1961) o Matilda (1988). Se casó en dos ocasiones, la primera con la actriz Patricia Neal, famosa por su romance con Gary Cooper, con el que protagonizó la película El manantial (1949). En total, tuvo cinco hijos. Murió de leucemia, en Oxford, en 1990. Dahl ha vendido más de 250 millones de copias de sus obras en todo el mundo.
De la novela de Dahl ha habido tres adaptaciones cinematográficas principales. La primera, de 1971, que llevó en España el título de Un mundo de fantasía, es una película estadounidense dirigida por Mel Stuart y protagonizada por Gene Wilder en el papel principal de Willy Wonka. A Dahl se le atribuyó la escritura del guion de la película; sin embargo, David Seltzer fue contratado para hacer una reescritura sin acreditar. En contra de los deseos de Dahl, se realizaron cambios en la historia y otras decisiones tomadas por el director llevaron a Dahl a repudiar la película. En 1972, la película recibió una nominación al Oscar a la Mejor Banda Sonora Original, y Wilder fue nominado a un Globo de Oro como Mejor Actor de Musical o Comedia. La segunda adaptación, ahora sí con el título de Charlie y la fábrica de chocolate, es una película musical de 2005, dirigida por Tim Burton. Está protagonizada por Johnny Depp, como Willy Wonka, y Freddie Highmore, como Charlie Bucket. Por último, en 2023 se estrenó Wonka, que actúa a la vez como precuela de la historia de la novela, al contar los orígenes del personaje y cómo se convirtió en dueño de la célebre fábrica. Se trata de una película musical dirigida por Paul King, a partir de un guion que él mismo coescribió con Simon Farnaby. Está protagonizada por Timothée Chalamet.




